Existió un tiempo en que el oro era el medio preferido para medir el valor de todas las cosas. Esto tenía una gran ventaja, ya que la producción (extracción) de oro era (y sigue siendo) muy reducida con respecto a la cantidad total de oro en existencia, por lo que la inflación prácticamente no existía (con respecto al valor del oro).
Las monedas de oro, valían lo mismo que valía el peso de oro contenido en ellas, tomando por ejemplo el Mark (marcos Alemanes) 5 Mark eran 1,7210 gr. de oro, 10 Mark (3,5482 gr.) y 20 Mark (7,1685 gr.).
Pero a medida que se internacionalizo la economía, surgió un problema que dificultaba la perfecta convertibilidad de las distintas monedas de oro. La pureza del oro (ley) que contenían dichas monedas era diferente. Para resolver este problema se ideó la Unión Monetaria Latina unificó los gramajes de oro y la pureza (ley) de sus monedas. A partir de entonces 10 francos franceses tenían la misma cantidad de oro y de la misma pureza que diez Liras italianas o diez Pesetas españolas.
En la práctica podríamos decir que existía una moneda única mundial, que era el oro. Esto tenía una ventaja añadida pues permitía que las balanzas de pago de los países se equilibraran automáticamente. Si las importaciones de un país eran inferiores a sus exportaciones, la base monetaria de este país se reducía, con lo que había menos oro disponible para la economía interior (incluidos los gastos del gobierno).
Este reequilibrio automático se producía por medio de la deflación de los precios de los productos nacionales, con lo cual a medio plazo las exportaciones tendían a aumentar por ser mas competitivos en precios. Mientras que los países que ampliaban su volumen de oro en circulación sufrían inflación, con lo que sus precios subían y exportaban menos.
Inflación y deflación se compensaban mutuamente y conseguían poner orden en la economía, con lo que por uno y otro lado se tendía a un nuevo punto de equilibrio.
Por supuesto este sistema re-equilibrio automático, es algo que nunca gustó a mas de un político sinvergüenza (amigo del erario público), pues dejaba en evidencia sus tejemanejes con las cuentas nacionales, pues usando el oro (físico) como unidad monetaria, no había forma posible de maquillar las desviaciones.
En lo que se refiere a los billetes, todas las principales divisas estaban referenciadas y respaldadas por oro, por lo cual en teoría si uno iba con billetes y pedía el oro equivalente se los tenían que dar (como hizo Charles de Gaull con los americanos después de la segunda guerra mundial).
Un billete de un dólar USA equivalía a tener un “vale por 1/20 onza de oro”, por lo que el General francés dijo, toma tus dolares y dame mi oro, y este fue el principio del fin de la convertibilidad del papel moneda en oro, aunque siguió siendo respaldada por oro por algún tiempo mas, pero de manera fraccional.
En conclusión, el oro como moneda es un sistema que impide que esa casta parasitaria de los políticos (hay algunos políticos que son personas decentes), juegue con las finanzas de los países para su propio beneficio de una manera encubierta, llevando a la miseria a sus pueblos sin que estos lo noten hasta que ya sea demasiado tarde para corregir el rumbo.
Si los billetes en Euros y Dolares fuesen vales por unos gramos de oro, ahora no estaríamos hablando de crisis...
Jorge López Cifre
http://hablando-del-oro.blogspot.com/
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